La niña que paró de hablar

Alejandra es una fuente inagotable de conversación. Cuando tenía dos años y solo decía: “ño”, “abua” y “guaguau”, creíamos que no hablaría, nos preocupamos un poco la verdad. Repetía solo esas palabras y el nombre de su hermana, así estuvo meses. Un día comenzó a incorporar nuevas palabras, decía más y de manera más constante, nunca más paró. La preocupación de que no pudiera hablar se convirtió luego en angustia porque no se callaba, jamás. ¿Respira?, nos hemos preguntado más de una vez. Hoy, con 11 años, su repertorio verbal es más que amplio, es enorme, su voluntad para comunicarse es excepcional y sus temas de conversación, infinitos. En más de una oportunidad me he visto mirando al vacío mientras ella iba contándome la película #3 de una saga de 8…, yo asentía, validaba, me sorprendía, pero no escuchaba. Lo siento Ale, una hora y media hablando de personajes, tramas, […]

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Las mamás necesitamos vacaciones de la maternidad

Antes de separarme, cuando éramos cuatro viviendo en la misma casa, el papá de mis hijas y yo nos encargábamos de todo, cada uno con su afán, cada uno con sus talentos, ahí íbamos avanzando, aprendiendo y fregándola acerca de nuestras hijas. Cuando nos separamos y cada uno tenía su propia casa, yo asumí que mis hijas se quedarían a vivir conmigo y que él las tendría sólo los fines de semana. Jamás fue así. Desde el minuto cero me pidió que tuviéramos custodia compartida, un mes las chicas vivían con él, un mes conmigo. Durante ese mes nos íbamos repartiendo los fines de semana. Casi me muero, en efecto morí un poquito. La propuesta partió por algo que era real, por algo que vivíamos en casa todos los días: el papá de mis hijas también criaba (cría), no “ayudaba”, no “me ayudaba” en todo lo referido a SUS hijas. […]

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Cómo sobrevivir a un año de loncheras…

Primero lo primero. No te hace mejor mamá/papá hacer loncheras maravillosas, ultra nutritivas, mega pensadas. No te hace mala mamá/mal papá no hacer la lonchera, no cocinar, enviar dinero. Menos palo y más apoyo entre nosotros. Menos presión, más comprensión y vamos un día a la vez. Si bien la buena alimentación es prioridad, lo es también la salud mental y ahí a veces -muchas veces- fallamos, y no hay fruta/verdura/huevo que contrarresten esa deficiencia. Atención a eso. El tema con la lonchera es que resulta “un parto” pensar todos los días qué hacer, que además sea nutritivo, gluten free, en las proporciones adecuadas y que además el niño/la niña quieran comerlo y felices. Bueno, antes de que nos arranquemos los ojos, dejemos de dormir y nos terminemos de comer las uñas pensando y pensando, les paso algunas ideas que -deseo de todo corazón y por todos los santos- les […]

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De cómo un trastorno alimenticio cambió la vida de una familia completa

LLevo cerca de 40 minutos tratando de escribir esto, solo comienzo a recordar y no puedo dejar la cantidad de emociones que vienen a mí. La verdad es que llevo casi 5 años tratando de escribirlo. — Anita tenía 15, estaba en 4to de secundaria, no recuerdo el día exacto, estábamos en mi cuarto, yo estaba en la cama, era invierno. No recuerdo si Ale estaba, supongo que sí. Por alguna razón Ani entró a mi cuarto, se comenzó a quitar la ropa que traía encima porque iba a probarse algo, creo, esta parte no la recuerdo tan bien. Traía varias capas de ropa encima, era invierno, repito. Se quitó todo lo que traía de la cintura para arriba, aquí comenzó la pesadilla, la de la familia, ella ya estaba en una hacía varios meses atrás. Levanté la mirada, ella estaba de espaldas, ella no era mi hija, era un […]

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Casi 20, casi 11, casi 38

Son las casi edades de mis hijas y la mía. En breve -yo seré la más breve porque mi cumple es este 21 de noviembre- todas cumpliremos años. Entre Ana y Ale hay 9 años de diferencia que si bien es una ventaja en muchos casos, en otras representa un reto que me cuesta. Entre que hay una casi adulta (digo casi porque a veces es una bebe aún, y no lo digo tan feliz eh) y una púber (o “puberta” como se hace llamar ella misma), la manera cómo abordo varias situaciones en casa no necesariamente es la misma, es decir, la esencia sí, pero la estrategia no. Por ejemplo, para ambas, los espacios de reflexión ante una situación determinada son una necesidad (para todas las edades inclusive). Pero sobre qué se reflexiona en cada caso es distinto. Ale va entiendo qué significa ser tolerante, empática, a través de […]

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Ideas para estimular la lectura (apto para todos)

Recuerdo con mucho cariño la colección del “Gran Libro de Preguntas y respuestas de Carlitos (Charlie Brown)”, que mi papá me compró cuando era bien chiquita. Los libros de “Cómo, cuándo y por qué”, también el Diccionario para niños de Larousse. No recuerdo cuándo los compró, sólo sé que tenía cerca de 5 años y ya estaban ahí, en el librero marrón gigantesco. Recuerdo a mi papá leyendo el periódico los fines de semana, es el momento que más recuerdo, después de leer cada sección las iba dejando en el piso, al final de la lectura había una alfombra enorme de papel periódico. Nunca he sido una lectora voraz, siempre he tenido acceso a muchos libros y los iba leyendo tal cual llegaban. Ha sido mucho más grande, cuando tenía 19 y mi primer trabajo (remunerado) consistía en leer y leer, y no dejar de leer, que comencé a leer mucho […]

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Mis hijas, mi tiempo

Casi siempre -desde que tengo 18 para ser más exacta- he tenido principalmente dos maneras de ocupar mi tiempo: 1) siendo mamá y 2) trabajando. También se han unido a la combinación 3) estudiar y 4) encargarme de mi casa (en las que he vivido y esta virtual). Para mí, para Lu, ha habido muy poco tiempo, pero básicamente porque así lo decidí, no porque algo o alguien me lo impidiera. Fue recién después de divorciarme que descubrí que podía dedicarME tiempo, tenemos custodia compartida y eso ayudó muchísimo, eso significa que hay días, semanas en las que mis hijas no están viviendo en mi casa, sino en casa de su papá. El tiempo apareció, me aterré, busqué ocuparlo haciendo cosas para mis hijas pero ellas ya no estaban, me aterré más aún, luego pude ver más claro. Ya son años de cuidar celosa y cuidadosa, el tiempo que es […]

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Es momento de ponernos al día

Y escribo esto sin hacer correcciones, que salga todo para que no existen pendientes, para comenzar otra vez con la mochila vacía, con espacio para más, para lo nuevo. Imaginen que nos estamos tomando un café, aunque mejor recuerden este aprendizaje para la vida: en algún lugar del mundo, a esta hora, ya es de noche, entonces cambiemos el café por el vino. Hay que ponernos cómodos y preparen sus oídos y ojos que comienzo a contarles. Comencemos por la chamba. Tuve una hasta el 5 de octubre, después de ese día aquí me ves (por eso me ves, porque ahora tengo tiempo), tratando de ponerme algo cómoda sin una oficina, reuniones, mis tacos, ideas, caos. Van 12 días y aún no estoy cómoda, no tiene que pasar más tiempo para saber que mi vida está en una oficina, que ahí, creando, soy un pez en el agua. Y ya […]

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